He leído esta semana varios artículos que me han hecho pensar en las marcas de lujo de ropa y accesorios, y cómo ha sido el proceso por el cual bajo el paraguas de una historia de manufactura y altísima calidad se esconden hoy en día productos, en algunos casos, sin el nivel de calidad que se le exigiría a una marca de lujo.

El origen de algunas de esas marcas está en sus productos, que en su día se fabricaban a mano con el máximo cuidado, el lujo sin duda estaba en los materiales empleados y en las horas de trabajo de artesanos con un gran dominio de la técnica.

Precisamente lo que marca la marca, en ese caso es ese buen hacer su calidad y la diferencia con otros productos.

Al crecer el volumen de fabricación de esas marcas, aun pudiéndose mantener la calidad de los materiales, no se puede mantener la fabricación artesana y el detalle con el que esas prendas o accesorios con lo que indudablemente la calidad final del producto se reduce; aun así, la demanda del producto se mantiene o se incrementa gracias al prestigio que ha adquirido la marca, con lo que la pérdida de calidad final va incrementándose poco a poco, aunque el precio nos disminuye e incluso puede subir, con lo que el lujo pasa a estar en el precio.

Esa historia que puede corresponder a cualquier marca en cualquier época, creo que es el paradigma en el que se mueven las marcas de los sectores que conocemos como lujo.

Su negocio sin duda busca el equilibrio entre la capacidad de crecer aumentando la producción, y por lo tanto el beneficio, con el miedo a perder calidad debido a ese crecimiento con lo que pueda perder la esencia de dicha marca.

[magicactionbox]

En ese equilibrio se produce un efecto en el que el lujo pasa a estar en la fabricación del producto a estar más ligado al precio mediante un doble proceso de inversión que afecta a la marca y a sus clientes.

En el caso de la marca ese proceso explica qué da valor a qué. En los inicios los productos de alta calidad dan valor a la marca y cuando esta marca es reconocida se invierte la relación siendo la marca la que da valor a productos de no tanta calidad.

Lo que nos parecería lógico es que, si la calidad de la marca baja y esta calidad es el principal valor de la marca, ésta debería resentirse y sus ventas deberían bajar, pero no siempre ocurre eso, debido a las razones que nos hacen comprar esa marca que también sufren un proceso de inversión.

En sus inicios son los clientes los que dan valor a la marca – ya que la compran por su calidad – para pasar a ser la marca la que da valor a los clientes en el momento en los que estos la compran para simplemente para que se les identifique con dicha marca.

Está claro que esto no afecta a todas las marcas de lujo, pero existen numerosísimos ejemplos, incluso hay marcas que se ven obligadas a lanzar líneas más exclusivas cuando su marca general empieza a sufrir el desgaste y se masifica, con lo que intentan tener dos públicos, uno más masivo que busca tener una pieza de esa marca y otro más minoritario que sigue buscando el lujo basado en la calidad

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

¡Síguenos en nuestro blog!

Encontrarás contenido que te ayudará a que tu marca esté más cerca de tus clientes…

Gracias por Suscribirte